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Iniciativas bonitas

7.1.15

0 palabras


Una de las cosas que más he apreciado siempre de la blogosfera es construir ideas entre todos. 
Es por eso que he organizado varios audiobooks o por lo que Mentes Corrientes era como era (aunque ya no fuesen blogs, sino radio, pero se nutría en gran parte de escritores que publicaban en Internet su arte). Y también me gusta compartir ideas que no nacen en este blog pero me parecen bonitas y de interés común. 
El Librero Callejero es un punto de encuentro virtual que complementa el presencial de su paradeta en Barcelona y esta vez ha lanzado una propuesta para celebrar su primer aniversario. Aunque está todo detallado en su blog, en concreto aquí, os cuento también un poco para que os entren ganas de hacer click.

Si pudieras elegir uno solo de entre tus libros, ¿cuál te llevarías a la tumba?

Bajo este lema, la idea es que todas las personas que se animen a participar escriban una reseña sobre su libro favorito, incluyendo el motivo por el cuál ocupa este puesto. Pero lo mejor de todo esto es que TODAS las reseñas serán publicadas (una por semana), para que todos podamos descubrir un pedacito de otros lectores y, cómo no, quizá encontrar el que puede convertirse en nuestro próximo libro de cabecera o simplemente en uno que sería interesante conocer (y por supuesto leer).

Además, realizará un sorteo entre todos los participantes de 3 libros a elegir de los que integran el catálogo de El Librero Callejero. Se entregarán en mano en la parada del mercado en el que se encuentra situado (todos los datos están indicados en su blog), así que si no sois de Barcelona no podréis recogerlos pero no por ello debéis dejar de participar. Realmente lo más interesante de esta propuesta es la idea de compartir lecturas a través de las reseñas y de los motivos que a cada uno le llevan a situar ese libro por encima de todos los demás. Y estoy segura de que todos tenéis un libro que os gustaría que todo el mundo leyera, porque ha significado tanto para vosotros que es casi de obligado cumplimiento el hecho de recomendarlo. Y El Librero Callejero nos da a todos el micrófono para compartir nuestras lecturas.

Así que, una vez más y por si os da pereza volver al enlace anterior, os vuelvo a dejar aquí el link.
¡Espero leer pronto vuestros libros favoritos! :)

La pequeña muerte, Eduardo Galeano

9.11.14

2 palabras



No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

Dormir con los ojos abiertos

14.10.14

2 palabras


Te miro desde una línea perpendicular a mi vida, desde la cual puedo ver que tu cuerpo ha atravesado mi alma y me siento bien con este amor sobre mi espalda, apaciguando la calma inquieta que me persigue cuando te vas. Hay en mi almohada más pesadillas que números en mi cabeza y sólo he dormido a salvo cuando cambié el frío por tu pecho y dejé, de hecho, que el ruido de tus latidos fuera la razón para seguir despierta, alerta, atenta a tu presencia que ayer era real y hoy sólo es humo. Bastaron 6 míseras horas para convertir tu boca en algo que se esfumó nada más subirme al autobús. Y ¿cómo decirle al reloj: “vuelve al pasado” si acertar bien en la diana tiene una probabilidad contada? Limitada por la realidad de tus pies en otras calles, lejos de alcanzarme y desgarrarme la verdad. Dime qué nos quedará si una misma zona horaria tiene vidas diferentes: tu pasado y mi presente, y el amor no da la excusa para escaparnos de aquí.
Y aunque piense a largo plazo, en las posibilidades que hemos dibujado, aunque eche un vistazo al futuro sigo viendo en mí el miedo a perderte y la triste realidad de que hoy tu vida está fuera de mis manos.

Aquí me quedo, aquí te quedas

16.7.14

3 palabras



Somos el vestigio de una noche que no te vio amanecer porque no estabas, y a pesar de todo a veces pienso que he aprendido a quererte sin quebrarme, y es bonito saber que no es cualquiera quien me espera sino tus manos las que me salvan. Porque he podido vivir alguna que otra mentira pero tú sí eres real y leal a los principios que me juego cuando veo que hoy mi vida son tus gestos, y mis miedos nacen y mueren al compás de tus regresos.
Y aunque sé que juego en una liga en la que hasta el más valiente tropieza y cae, mi vida hoy se basa en que anoche perdí a tu lado lo que me quedaba de pena en los huesos y me sentí libre encadenada a tu abrazo.

El lado oscuro del tiempo

8.6.14

2 palabras


Siempre tengo miles de cosas que me gustaría publicar y no lo hago porque aunque parezcan 100% personales, no esconden ni un atisbo de realidad, y no quiero que la gente piense cosas que no son. Así que termino publicando las cosas meses y meses después de escribirlas para que, reales o no, no generen confusión. Pero bueno, eso, que al final va a ser esto más largo que el texto. Ahí va:

A la felicidad le llaman capricho, y pretenderán que aún así luchemos por nuestros sueños. Supongo que simplemente dramatizo cuando me rompo, que debo seguir el camino impuesto aunque no me lleve a nada. Tendré que quemarme las alas y las ganas, si al final sólo me quedan las normas. Un día olvidaré todo esto, como parece que el mundo hace cuando cumple varias décadas, y seré yo quien imponga que la felicidad tenga un precio que no se pueda pagar.
Me volveré ciega, sorda e inmune ante cualquier muestra de sensibilidad.
Al fin y al cabo, parece que la vida se basa en la incomprensión, y quién seré yo para recordar que un día me quedé sola y me aplastaron las alternativas.
Dramatizo quizá de más, y la realidad cada vez la pienso menos.
No veo porque no quiero ver, y si me deshojo el alma es intencionadamente.

La basura huele mal.

6.6.14

0 palabras
La naturalidad, eso que buscan ofrecer los refrescos y comidas preparadas en los anuncios, aquello que se valora en las personas que dicen lo que piensan de manera respetuosa y oportuna...Jodidos mentirosos. ¿Los qué dicen lo que piensan? Que va... Jodidos mentirosos aquellos que admiten que valoran la naturalidad y la sinceridad.

Toda mi vida esforzándome por ser natural y al poco tiempo de adquirir la madurez social me percato de que la naturalidad solo sirve si la usas de pretexto, pero en realidad lo importante es que sigas al sistema, no al sistema como forma política de gobierno sino como modelo de actuación ante la sociedad.
 
Podría escribir parrafadas para argumentar esta exposición pero no, pensad vosotros sobre ello, argumentáoslo vosotros mismos tanto a favor o en contra. Haced lo que os plazca, sed libres y elegir vuestras ideas y que no sean firmes, haced que vuestras ideas sepan escuchar.

Qué pena me da este mundo

2.6.14

2 palabras


Vivimos en un mundo en que nos quejamos de vicio por todo. Lamentamos la visión que se tiene sobre la mujer pero no hacemos más que mirar a nuestro alrededor y ver a mujeres vendiendo su cuerpo. Pocos ejemplos veo de cantantes famosas que no asocien su música al erotismo y la sexualidad, vendiendo más su físico que su música. Incluso mujeres con talento, que es lo que más me molesta. No necesitas usar tu cuerpo para captar la atención, si realmente lo que te mueve es tu amor por la música.
Los anuncios en televisión vuelven a mostrar a la mujer como un pedazo de carne, pero es que la culpa no es sólo de quienes gestionan la publicidad, sino de las mujeres que se prestan a ello. ¿Cómo vas a defender tu dignidad como mujer si te vendes a la primera de cambio al mejor postor? Y de nuevo viene la hipocresía cuando veo al feminismo criticando una y otra vez las instituciones y la actitud de muchos hombres (que no digo que hagan mal), ¿pero acaso protestan por las mujeres que contribuyen a eso? No. De hecho, si tachan ciertos anuncios de sexistas en ningún momento hacen referencia a las mujeres que, sin titubear, se han prestado a formar esa imagen, sino sólo a los anunciantes. Y tienen tanta culpa tanto unos como otros.
Llegas a Flickr y a distintas galerías de fotografía artística y desnudos por doquier. ¿El problema? Que yo he llegado a ver fotografías que sí me parecen verdaderas obras de arte (y no es una tía desnuda sin más), pero bajo esa excusa (y sabiendo el éxito por el morbo y el constante pensamiento sexual) se ha extendido a que todo el mundo cuelgue una fotografía mostrando su cuerpo por el simple hecho de conseguir más seguidores.
Y, sinceramente, a mí todo esto me da vergüenza como mujer. Independientemente del papel que jueguen otras personas y la presión que se ejerza por parte de éstas, son las mujeres las que terminan aceptando encontrarse en determinada situación (dudo que Christina Aguilera, Miley Cyrus, Rihanna, Beyoncé y un largo etcétera se quedaran en la ruina si se dedicaran exclusivamente a la música y no a basar en el erotismo sus conciertos, videoclips y sesiones de fotos; y dudo que las mujeres que salen desnudas en anuncios de colonia no tengan pan que llevarse a la boca si no aceptan someterse a mostrar su cuerpo sin sentido ni razón), y me entristece que haya tantas mujeres luchando por sus derechos y por desvincular a la mujer de la imagen de objeto sexual a la que tanto se le asocia, mientras que otras derrumban en un suspiro los esfuerzos de tantas por hacerse con un hueco digno y decente en esta sociedad.

Niagara Falls. La vida por fascículos

15.5.14

1 palabras
Y de repente ese hormigueo.
Esa felicidad que te inunda al cerrar una etapa de tu vida. Y al igual que las cosas malas vienen juntas, las buenas no pueden ser menos.

Ese hormigueo.

Esa sonrisa que tiene poco de estúpida y que aparece cuando piensas en esa relación. No, no esa de amor de princesas superficiales, sino una amistad que pensabas inexistente y una noche, en frente de un sucio y destartalado retrete, se vuelve real y tangible. La ves nacer, sientes lo mismo que en el momento en el que aparece el padre de una criatura recién nacida en la sala de espera de maternidad con una sonrisa de oreja a oreja asintiendo como si se le fuese la vida en ello tras horas y horas de expectación.
Y cuando te dices las verdades, cuando todo lo que pensabas de la otra persona brota como el agua de Niagara Falls, y cae en una perfecta armonía de ideas mutuas, se te rompen los esquemas y no tienes ni una mínima intención de reconstruir esa mierda que solo coartaba el fluir de impresiones.
Adoro esa sensación, la de descubrir una pepita de oro que estaba en mi camino y apenas vi, por ciega, incauta, acelerada e impulsiva.


Adoro la sensación de descubrir personas, porque hace que me descubra a mí misma.

Creo envidia, y creo en ella

22.4.14

2 palabras


La envidia en el mundo corrompe mis venas por querer hacerme partidaria de su tristeza. Hay quien se entrega con ojos cerrados y pecho abierto a esa batalla y yo, que nunca he creído en las ciencias que dibujen las posibilidades exactas de morir en el intento, no voy a ser menos que quienes han perdido la fe. Buscar sin creer es como mirar sin ver pero sigo esperando el método que responda a todos mis porqués.
Si el mundo gira, ¿por qué yo no?
Si ellos se encuentran, ¿por qué yo no?
Peleo contra mis males y mis verdades, con el pasado y las letras-puñal que resplandecen como luces de neón ante mi cuerpo, que me tatúan verdades incontestables y me seducen con la envidia como pecado capital. Pero acuso, rasgo y muerdo y no hay quien me tome en serio y yo creo, firmemente creo, que ya no puedo creer en algo que no sea marcharme de mi propia piel y mis sentidos, de mi conciencia y mi concepción del mundo. Puede que la única solución sea fundar una religión a quien se acoja todo aquel que sepa de las lecciones de la vida y aún así prefiera aferrarse a lo que irracionalmente dicta el alma.
Arrojarse a la batalla con los ojos cerrados y el pecho abierto.
Pero a veces gana el frío, y es difícil creer en algo más que en la envidia.

El alma en un papel

8.4.14

1 palabras


Me gusta encontrar cosas antiguas que, extrañamente, son positivas. Ahí va.

Quisiera que el mundo pudiera entenderme si ante sus ojos coloco un papel en blanco. A estas alturas no existe otra manera de expresarme mejor, porque me miro al espejo y vuelvo a ver frente a mi mirada a una chica sonriendo, y os juro que sus ojos vuelven a brillar con una felicidad que tanto ella como yo creíamos olvidada. Y lo mejor de todo es que ni siquiera tiene miedo, no logro encontrar ni una sola sombra escondida entre los pliegues de su alma, porque la oscuridad empieza a asomar a las ventanas sin que nadie tenga que pedirle a gritos que se vaya… pero no hace falta. Siempre vamos a convivir con las dos caras de la moneda, y el que no se acostumbre a la soledad y a los rincones llenos de polvo nunca va a saber lo que es quedarse ciego mirando el sol.
La literatura se ha quedado muda ante el poder de un simple gesto y algo cabizbaja al saber que ninguna obra maestra será capaz de superarlo. La música ha perdido la voz ante tal explosión de melodías en tan solo una palabra, porque ahora sabe que un susurro al oído le dará doscientas mil vueltas a cualquier intento en vano de ponerle ritmo a la vida. La pintura se ha vuelto daltónica después de haber visto que unos ojos castaños pueden deslumbrar al mar.
El arte se ha quedado sin sentidos después de verse reflejado en un espejo, porque jamás habrá mejor poeta, músico, escritor o pintor capaz de transmitir más que unos ojos llenos de vida.

...

3.3.14

1 palabras


La mayoría de las veces publico cosas antiguas porque el momento de hacerlo no es cuando están frescas. Y, además, tengo un poco abandonado el blog porque no escribo. Así que ahí va algo.

Sería tan fácil escribirle a lo imposible que empiezo a pensar que soy una equivocación constante. Dibujar con palabras una imagen grabada a fuego en tu retina con témperas de inseguridad no es más que la evidencia de la perversidad del ser humano. No es sencillo susurrarle al diablo cuando debería ser él quien manipulara tu conciencia y en este caso darle la vuelta es una situación que abrasa la frontera del peligro. Qué pecado tan delicioso habría sido besar sus labios y rozar su piel. Qué pecado tan delicioso que me habría arrasado el alma.

Timbales.

2.2.14

0 palabras
Necesito que suenen los timbales de nuevo; que ese sonido inunde todo aquello que me rodea y levante las mentes haciéndolas fluir en el sentido correcto, ya sea a favor o en contra de las agujas del reloj.

Que suenen los timbales de nuevo y su magia vuele hacia todas las manecillas que no cesan jamás de correr y les recuerde que es momento de descansar. De parar. De respirar.

Que suenen los timbales de nuevo y hagan a las penas alcanzar el cielo para perderse en la inmensidad del universo. Y a los sueños quedarse en la tierra para ser realizados cuidadosamente.

Que suenen los timbales de nuevo y recuerden a las personas de dónde vienen. Que hagan ver lo estúpido que es creer saber a dónde vamos.

Que suenen los timbales y despertemos del letargo y nos reunamos, en el odio o en el podio, pero enérgicos.

"Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga."

26.12.13

1 palabras


Me ha llamado para decirme que todo error comienza al despegar los labios.
He colgado el teléfono porque el error comienza al desplegar los párpados.
Menuda inconsciencia no haberse fijado en las salidas de emergencia. Es evidente que en esta vida, o borras tú o te roban hasta el nombre. Era absurdo no haber pensando en una alternativa. Nadie siente como tú. Pero cada uno lo ha hecho.
¿Ves las marcas del desgaste cuando te has quedado sin frenos? ¿Creías que iba a cambiar?
Hay cosas que nunca cambian.
Y otras, en cambio, siempre pierden.
Se fue.
Se fue mucho antes de que te dieras cuenta.
Sólo te queda decir adiós.

The reason is you.

28.11.13

1 palabras


Hoy he descubierto que el reloj lo inventó alguien que no tenía ni idea de lo que era el tiempo. Se equivocó por completo con sus tres manecillas para marcar horas, minutos y segundos. No sé cómo pudo ser tan ingenuo y cómo el mundo se dejó controlar bajo esa norma tan estúpida.
Y, sin embargo, no significa que no exista.
Considerándolo como un todo, el tiempo me ha dado el valor de empezar a escribir –sin haber sido capaz de quitarme esa manía de apretar las mandíbulas mientras tanto–, y en un acto inconsciente de felicidad he perdido el miedo a contar que para mí el futuro no vale ni un solo céntimo. Tengo suficiente con este mundo capitalista que vende la felicidad por fascículos con fecha de caducidad como para preocuparme por el día en que un billete no vaya a traerme el motivo por el cual ahora mismo soy capaz de sonreír. Me niego a aceptar esa tendencia a la degeneración con ese maldito señor que doblega a todo ser humano con su calendario. He pasado demasiado tiempo asumiendo que cada paso estaba marcado por normas universales, pero he decidido que ya lamentaré esta inocencia en su debido momento. No voy a seguir forzando a mi mente a prever el final cada vez que el corazón se me acelera porque le encuentro un sentido a la vida.
Quizá no debería dejar que cuatro letras sustituyan al dios Tiempo en lo que a esclavizar almas se refiere, pero el quizá me sabe a poco cuando la felicidad me sabe a tanto. Estoy cansada de caminar con los pies en la tierra para suavizar la caída. Ya me quebraré los huesos cuando me llegue la hora, pero me niego a seguir rechazando el vuelo por si se me deshilacha de nuevo el corazón.
Me dan igual el tiempo y sus espinas, sus puñales, sus traiciones.
Me dan igual las reglas nunca escritas que dictan que no debería entregarme así.
Me dan igual las promesas que me hice de saber quién soy y dónde estoy en todo momento.
Ya no me importan ni mi nombre ni las fechas, ni el arrepentimiento que pueda sentir después. Firmo este contrato sin titubear porque hoy, AHORA, siento que no hay mañana. Y si mañana no existe quiero quedarme con lo que tengo, con los motivos por los que salir a la calle a gritar –y no es de rabia–, por la razón por la cual el frío acaricia con tanto cuidado.
Olvido todas las veces que me arrepentí de palabras que ni dije ni publiqué, y olvidaré esa sensación si se vuelve a repetir, porque aunque no sea por causa interna, siendo egoísta estoy hablando de mí, de que a pesar de los demás has inclinado la balanza a tu favor, a mi favor, puesto que al fin y al cabo –aunque el papel se emborrone porque he relajado la mandíbula– eres la razón por la que quiero y puedo sonreír.

20.11.13

0 palabras


Lloro impotencia frente a una pantalla inerte cada vez que vierto y escondo la realidad de mis pupilas. Soy una marioneta de los golpes desviados de suerte, de las balas que sólo rozan mi hombro sin llegar a impactar para sacarme la espina clavada. Matemos moscas a cañonazos. Es duro batirse en duelo cuando no ves a tu contrincante, y al final ese desgaste agota más que una guerrilla. Disparas alrededor sin ver, sin apuntar, sin acertar. Los cristales estallan antes del impacto por saber lo que les espera.
No hay campo de batalla mayor que en el que luchamos.
Y así, la guerra durará años.

Por amor al arte

23.10.13

0 palabras


Cuando me pongo a releer cosas antiguas, las lágrimas son cara asegurada de la moneda. Pero a veces encuentro cosas que compartir. Así que aquí tenéis.

Siempre supe que la puerta de acceso a mi corazón tiene la maldita manía de abrirse ante el arte, y las palabras pueden ser llave suficiente como para transformarse en arma y hacer astillas pomo, puerta y marco. La música tiene la fuerza necesaria para reventar todas mis ventanas y la combinación de las dos se hace con el camino directo al fondo de mi alma.
Frente a la típica advertencia acerca de enamorarse de alguien que escribe, yo sé que jamás podré caer en las redes de alguien que no lo haga.
A mi vida se entra con las letras, las cuales multiplican su efecto en forma de canción. Dame una voz que haga estremecer mi espina dorsal y tendrás mis cadenas a tus pies. Y aunque las sueltes, seré incapaz de marchar, porque a mí lo que me ata (sin hacerme sentir lejos de la libertad) es un hilo invisible de arte escapando de cada poro.

Y como el arte nunca dejará de ser uno de los tres pilares de mi vida, tropezaré mil veces con la misma piedra mientras ésta me susurre que la magia está en sus dedos.

But I do not.

6.10.13

1 palabras
"I wrote music today. Did you know that?" he says. "It was good. Better than anything I've ever done. It's going to be a concerto. In A minor. I wrote it because of the fireworks. Because they gave light. And hope. Because they were impossible."
"The Fireworks Concerto", I whisper, smiling.
"Why did you do this thing?" he says brokenly. His eyes are bright with tears. "Why did you give your life for nothing? The boy will die. You said so yourself. Now you will, too. And likely myself as well. If the guards get hold of me, I am a dead man. And for what? What did you change? The light you made is snuffed out. Hope is trampled upon. This wretched world goes on, as stupid and brutal tomorrow as it was today."
I know those words. Orléans said them to Alex and she wrote them down. In her last entry. With her last breath.
I'm tired. So tired. And weak. And everything's fading. But suddenly I'm laughing. I can't help it. Because I understand now. I know what Alex wanted to tell me. I know the answer. I know how her diary ends. Not with a smear of blood, not with death.
"Oh, dead man, you're dead wrong", I tell him. "The world goes on stupid and brutal, but I do not. Can't you see? I do not."

Revolution, Jennifer Donnelly.


El pasado siempre vuelve.

25.9.13

2 palabras


Te perdí en la página cincuenta y tres, aunque no fuese hasta veinte después cuando definitivamente me rompí en pedazos. Había olvidado cómo ocurrió todo, pero ahora que me sumerjo en el pasado leyendo tantas partes de mí, entiendo que quise borrarlo porque era suficiente soportar el haberte perdido, como para sumarle el hecho de que fui una idiota.
Hoy es tan tarde como lo fue aquel día, cincuenta y tres de un mes cualquiera de este caos de casi 400 páginas. Como lo fue aquel día en que te perdí por algo que no merecía la pena. Que nunca la mereció.
Te empujé a ti y me aferré al vacío.
Y eso es algo que nunca, nunca, me voy a perdonar.
                                                                                                                 

Brindo por haberte esperado.

19.9.13

2 palabras


Supongo que la vida, a su manera, enseña a golpe de casualidades, ésas que a veces yo fuerzo. Y al final el juego se convierte en una batalla en la que todos nos lanzamos enseñando los dientes a defender nuestras almas. A combatir el pasado para aceptar que la vida gira, las cosas cambian y las personas se esfuman.
Llegado cierto momento descubres que todos esos sueños que tenías se han perdido, no sabes cómo, y los planes que energizaban todo tu cuerpo ahora no son más que polvo. Que a lo que un día te aferraste como único salvavidas con el que respirar hasta que llegara el momento, ya nunca llegará a buen puerto. O a malo. Que nunca llegará a tus manos.

Y son detalles que olvidas, historias y personas que fueron sin duda un pedazo enorme de tu vida, y ahora ni siquiera recuerdas su voz.

Rostros ocultos, Salvador Dalí.

31.8.13

1 palabras


Quiero producir una pasión como una verdadera arquitectura en la cual la dureza de cada costilla cante con la precisión de las piedras angulares en los tallados de los sonetos que son ventanas paladianas…, una pasión con escaleras de dolor que conduzcan a los rellanos de la expectación y de la incertidumbre, con bancos para sentarse y esperar en los umbrales de la puerta del deseo, columnas de angustia, capiteles de celos labrados con hojas de acanto, reticencias en forma de rotos tímpanos, sonrisas tranquilas y redondas como balaustradas, cúpulas de encantado éxtasis.







Afílianos

El baúl de la habitación de al lado

Palabras...

>> Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se nos presentan en el espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
André Gide.


>> La palabra que retienes dentro de ti es tu esclava; la que se te escapa es tu señora.
Proverbio persa.




Huellas.