Reflexiones ante un fideo y sobre una almohada.

8.9.13

No todo lo que se va vuelve.
Nos gusta complicarnos a nosotros mismos, es natural, desde pequeños nos llama más la atención recitar el abecedario de la "z" a la "a".
Nos esforzamos mas por pensar lo irremediables que somos que por luchar por ser quien queremos ser.
Aunque intentemos negar el egoísmo y el egocentrismo, incluso en la tabla de pronombres, "yo" es previo al "tú".

 He aquí algunas de las reglas que nos constituyen. Esas normas que se nos antojan inquebrantables y de las que queremos escapar debido a nuestras ansias de sentirnos especiales. ¿Y que es lo que dictamina que realmente las reglas no se puedan cambiar? Si la ciencia ha demostrado que las especies evolucionan a partir de entes previos, ¿Que es lo que nos impulsa a creer que no podemos cambiar aquello que nos viene dado?
Nuestro mundo está bajo nuestros pies, pero la falta de confianza y (aceptemoslo) la vagancia, frenan aquello que podría convertirse en realidad.
Somos humanos, y nuestros conocimientos actuales dictaminan que la existencia es proporcional: Un sujeto, una vida. Y visto que la vida es de las pocas "cosas" de las que podemos estar mas o menos seguros de poseer... No nos la compliquemos, ni permitamos que otros se compliquen a nuestra meced...
Para ser persona, no es necesario entrar en el juego que nos asignan.
Podemos elegir nuestra propia manera de jugar.

Ana.

1 palabras:

Jhessie Gi dijo...

Muy bueno! Podriamos elejir nuestras propias reglas

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>> Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se nos presentan en el espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
André Gide.


>> La palabra que retienes dentro de ti es tu esclava; la que se te escapa es tu señora.
Proverbio persa.




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