20.11.13



Lloro impotencia frente a una pantalla inerte cada vez que vierto y escondo la realidad de mis pupilas. Soy una marioneta de los golpes desviados de suerte, de las balas que sólo rozan mi hombro sin llegar a impactar para sacarme la espina clavada. Matemos moscas a cañonazos. Es duro batirse en duelo cuando no ves a tu contrincante, y al final ese desgaste agota más que una guerrilla. Disparas alrededor sin ver, sin apuntar, sin acertar. Los cristales estallan antes del impacto por saber lo que les espera.
No hay campo de batalla mayor que en el que luchamos.
Y así, la guerra durará años.

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Afílianos

El baúl de la habitación de al lado

Palabras...

>> Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se nos presentan en el espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
André Gide.


>> La palabra que retienes dentro de ti es tu esclava; la que se te escapa es tu señora.
Proverbio persa.




Huellas.