Revolution, Jennifer Donnelly.

23.8.12

I don't like hope very much. In fact, I hate it. It's the crystal meth of emotions. It hooks you fast and kills you hard. It's bad news. The worst. It's sharp sticks and cherry bombs. When hope shows up, it's only a matter of time until someone gets hurt.

Ayer volví de Irlanda. Cuando pase las fotos quizá publique alguna entrada para enseñarlas o, seguramente, suba alguna a Flickr. Allí me compré varios libros y, sinceramente, al leer esta parte en uno de ellos, sentí que tenía toda la razón del mundo.
No es que esté triste, para nada, simplemente, es que no hay ninguna mentira en ello. Tener esperanzas en algo suele empeorarlo todo, porque después las cosas no salen como querías y "sólo es cuestión de tiempo que alguien resulte herido". Seguramente tú. O quien sea que haya tenido esperanza.
No se trata de no ilusionarse con nada sino, tal vez, de mantener abierta esa enorme posibilidad de que todo se tuerza, algo o alguien cambien tus planes o, simplemente, por algún motivo o por otro, algo que esperabas te decepcione. O dejar que la ilusión te inunde y, después, quizá, darte el batacazo contra la realidad. Eres tú quien decide. Pero yo, por el momento, voy a intentar no dejarme llevar demasiado por las esperanzas. Porque luego pasa lo que pasa. 
Y ya van varios choques contra la realidad. 




3 palabras:

Loom Twidok dijo...

De ahí sale el típico "Mejor ponerse en lo peor, que así si sale bien te llevas una alegría".

Que curiosos son los escudos que acabamos creandonos a lo largo de la vida para evitar el dolor.

Sheyimash dijo...

"Creí no tener nada, pero entonces descubrí la esperanza y comprendí que lo tenía todo..."

Creo que vale la pena diferenciar entre depositar la esperanza en alguien o algo en concreto, y la esperanza como un ideal, o valor, más amplio y profundo.

Sin esperanza, poco menos que estaríamos muertos. Es como un salvavidas que nos llega en el último momento, cuando lo damos todo por perdido y pensamos que ya nada merece la pena. Pero hay algo en nosotros -la esperanza- que nos lanza un pequeño destello y nos inspira a continuar. Y al hacerlo, descubrimos que todo había tenido un sentido, y que lo que vino después mereció sin duda el haber mantenido ese hilo de esperanza.

Sin esperanza no existiría la utopía, y con ella gran parte de la música y del arte. No existiría el 15-M, ni el impulso que tenemos por mejorar el mundo, o por ayudar a alguien que está a nuestro lado o al otro lado del planeta. Sin esperanza, como te digo, seríamos seres desmotivados, tristes y muertos. No habría un motor que nos impulsara y nos dejaríamos arrastrar por la apatía y la tendencia al caos.

No pierdas la esperanza y, contrariamente a la conclusión que sostienes, llegará aquello que esperabas, o te llegará -como suele ser habitual- algo mucho mejor, de otra forma inimaginada por ti e infinitamente más benéfica y apropiada. Y entonces comprenderás. La esperanza es libre y es sabia, no se deja atrapar ni embotellar por nuestra limitada concepción de las cosas. Pero cuando se precipita y se hace tangible, lo hace como una oleada de bendiciones derramándose sobre nosotros.

Keep hope alive, sister! I´m seeing you very soon! ;-)

S.

Carlos dijo...

Para mí siempre ha sido obvio que las esperanzas son uno de los peores males del mundo, los mismos griegos ya lo pensaban. Porque, cuandos se abrió la Caja de Pandora, contenedora de todos los males, la esperanza salió de su interior.
Y te entiendo, no es necesario estar triste para ser realista. La gente lo confunde a menudo, demasiado a menudo, como si no comprendieran que son cosas compatibles pero sin relación causa-efecto. Puedes querer controlar tus esperanzas, no hacerte demasiadas ilusiones, y a pesar de ello ser feliz.

Me alegro de que sigan gustándote mis paranoias, porque eres de ese pequeño grupo de personitas a las que me encanta leer y que, además, nunca me abandonan, aunque yo os abandone a menudo. Algún día encontraré la forma de pagaros todo lo que os debo :)

No te preocupes con lo de la radio, tenemos tiempo. A fin de cuentas, la editorial está empezando a poner trabas, el proceso va lento y hemos descubierto un par de cosas respecto a ellos que pueden hacer que pongamos en pausa el proyecto. Pero, si a pesar de no publicar necesitáis que vaya alguien al programa y no encontráis a nadie, podéis contar conmigo (no sé si eso es bueno o malo, decídelo tú xD)

Un millón y medio de besos, y espero que pronto nos sorprendas con un millar de fotos de Irlanda, que dicen que es preciosa ^^

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>> Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se nos presentan en el espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
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